Fisiopatología de la incontinencia
urinaria.
BIBLIOGRAFÍA.
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Quintana.
E, Fajardo. V, Rodríguez-Antolín. J, Aguilera. U, Martínez-Gómez. M.
Fisiopatología de la incontinencia urinaria. Redalyc [en línea]; 2009 [fecha de
acceso: 23/11/2012]. Salud en Tabasco. Volumen 14, Núm. 1. Pp. 839-844. URL
disponible en:
La incontinencia urinaria es definida por la International
Continence Society como la queja de cualquier salida involuntaria de orina. Se
ha clasificado de acuerdo al nivel de afección y se estipula que básicamente
existen dos orígenes: la intrauretral y la extrauretral.
Entre las causas de
incontinencia extrauretral se mencionan diferentes patologías como las fístulas
genitourinarias, el uréter ectópico y el divertículo uretral.
La incontinencia urinaria
intrauretral se ha relacionado con anomalías en músculo detrusor debidas a la
pérdida del soporte anatómico de la uretra y de la unión uretrovesical, a la
inestabilidad sensorial relacionada con alteraciones de origen neurológico y al
aumento de la presión intravesical sobre la presión uretral, debida a la sobre
distensión de la vejiga urinaria.
En México existen reportes donde
se menciona que la prevalencia es de 27.8% en mujeres de entre 15 y 85 años de
edad, recientemente otro estudio menciona una prevalencia del 46.5% en mujeres
de entre 20 y 80 años de edad.
Esta disfunción es un problema
multifactorial, por lo general, se asocian a su desarrollo factores como las
lesiones en el sistema nervioso central, infecciones urinarias, tumores
pélvicos, el número de partos, envejecimiento, deficiencia hormonal, obesidad,
tos crónica, la raza, fumar y el estreñimiento.
En 1988 Carlile y colaboradores,
utilizando 26 uretras provenientes de cadáveres de mujeres de entre 19 y 88
años de edad reportaron que conforme la edad aumenta existe una disminución en
el volumen de la musculatura estriada, de los vasos sanguíneos y del tejido
conectivo asociados a la uretra, no obstante ningún cambio en la musculatura
lisa fue determinado.
Perucchini y colaboradores,
utilizando cadáveres de mujeres de entre 15 y 80 años de edad demostraron que
las fibras de la musculatura lisa y estriada asociada a la uretra se
decrementan en número y diámetro conforme la edad de las mujeres incrementa.
Esta pérdida es más pronunciada en la musculatura del cuello de la vejiga
(trígono) y en la musculatura estriada asociada a la pared dorsal de la uretra.
La evidencia de que los
estrógenos mejoran la continencia urinaria en las mujeres es controversial. Sin
embargo, se ha descrito que estas hormonas influyen sobre los ligamentos de
sostén de la vejiga y la uretra ayudando al funcionamiento del sistema de doble
suspensión de la vejiga y uretra además de favorecer la secreción de mucosidad
de la pared interna de la uretra aumentando la presión intrauretral.
En cuanto al efecto de la
multiparidad en la incontinencia urinaria Shafik, demostró en mujeres que los
músculos bulboesponjoso e isquiocavernoso se contraen reflejamente ante la
estimulación mecánica de la vagina (reflejo vaginocavernoso). Propuso que esto,
puede impedir que la cabeza del feto resbale rápidamente del cérvix hacia el
exterior, evitando así el desgarramiento de la entrada vaginal.
En el parto la musculatura
estriada perineal y del piso pélvico se distiende longitudinalmente debido a la
expulsión del feto, produciendo un daño que en muchos casos es irreversible.
En la actualidad existen
diferentes tratamientos, los cuales reportan un elevado éxito de recuperación
entre los que destacan la terapia con medicamentos, tratamiento hormonal, la
cirugía, así como los ejercicios de Kegel. Es claro que la eficacia de ellos
aumentará en tanto haya más conocimiento sobre los mecanismos básicos de tal
padecimiento. Una estrategia para abordar tales mecanismos es el uso de modelos
animales.
Los modelos animales, permiten
hacer manipulaciones experimentales para determinar con más detalle la
influencia de los diferentes factores aquí discutidos (edad, número de partos,
etc.) sobre el desarrollo de la incontinencia urinaria.
En este artículo nos muestra la
posible causa de producción de la incontinencia urinaria en mujeres
estableciéndola en una distensión de las fibras musculares estriadas y lisas a
lo largo de la vida ya que se produce un desgaste como consecuencia de nuestro
desarrollo.
Me
parece muy interesante el hecho de los diversos experimentos que se realizan
para poder establecer la causa ya que desde un primer momento y a simple vista
se cree que la incontinencia no tiene una causa establecida, se produce porque
sí y ya está. Además me resulta entretenido e importante el hecho de que
empiecen el estudio con chicas de 15 años hasta mujeres de mayor edad ya que
siempre se cree que la incontinencia solamente se da al llegar a una
determinada edad y puede aparecer en cualquier momento de la vida.