Patologías más frecuentes en el anciano.
Enfermedades ancianos. Tercera edad [revista en
internet] 2002 [10 de noviembre de 2012]. Dirección electrónica:http://www.tercera-edad.org/salud/enfermedades.asp
He escogido este artículo porque es uno de los
más completos que he encontrado, y además explica cada una de las enfermedades
de forma muy clara, por lo que puede llegar a ser comprensible por cualquier persona
que necesite información al respecto.
La tercera edad es un grupo de riesgo en el punto de
mira de algunas enfermedades y afecciones. Algunas de las más comunes son:
Arterioesclerosis de las Extremidades: es un síndrome caracterízado por
el depósito e infiltración de sustancias lipídicas, en las paredes de las
arterias de mediano y grueso calibre. Esto provoca una disminución en el flujo
sanguíneo que puede causar daño a los nervios y otros tejidos.
Los problemas de riego en las extremidades en la arteriosclerosis suelen ocurrir antes en las piernas o los pies y la edad es uno de los factores de riesgo másimportantes.
Los problemas de riego en las extremidades en la arteriosclerosis suelen ocurrir antes en las piernas o los pies y la edad es uno de los factores de riesgo másimportantes.
Artrosis: afecta más a las mujeres que a los hombres, y a partir de los 75
años, prácticamente todas las personas tienen artrosis en alguna articulación.
La edad, la obesidad, la falta de ejercicio... son sólo algunos de los factores
que predisponen a sufrirla. Consiste en una degeneración del cartílago
articular por el paso de los años, que se traduce en dificultades de movilidad
y dolor articular con los movimientos.
Artritis: es la inflamación de una articulación, caracterizada por dolor,
limitación de movimientos, tumefacción y calor local. Puede estar causada por
numerosas enfermedades y síndromes; por microcristales (afectos de gota),
neiropática (lesiones del sistema nervioso), reumatoide (origen
multifactorial), infecciosa (de origen bacteriano, vírico, micótico o
parasitario), sistemática (de origen cutáneo, digestivo, neuropático...), reactiva
(múltiples factores), etc.
Alzheimer: La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa del sistema
nervioso central que constituye la principal causa de demencia en personas
mayores de 60 años. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y
de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas mueren y
diferentes zonas del cerebro se atrofian. Se desconocen las causas, si bien se
sabe que intervienen factores genéticos.
Por desgracia el Alzheimer sigue siendo incurable, pero la comunidad científica se muestra optimista por encontrar una cura a corto plazo.
Por desgracia el Alzheimer sigue siendo incurable, pero la comunidad científica se muestra optimista por encontrar una cura a corto plazo.
Párkinson: El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que se produce en el
cerebro, por la pérdida de neuronas en la sustancia negra cerebral. El
principal factor de riesgo del parkinson es la edad. Afecta a más de 65.000
españoles y su incidencia va en aumento.
Hipertrofia benigna de Próstata: Consiste en un crecimiento
excesivo en el tamaño de la próstata a expensas del tamaño celular. Es muy
común en los hombres a partir de los 60 años. Para su diagnosticación, es
fecuente la "biopsia prostática" y el tacto renal (palpar la próstata
a través del recto), que además puede detectar síntomas de cáncer. Suele provocar
un síndrome miccional : mayor frecuencia de orinar, irritación y obstrucción;
que pueden complicarse con infecciones urinarias, cálculos renales , etc. Para
su tratamiento, los pacientes deben disminuir la ingesta de líquidos antes de
acostarse y moderar el consumo de alcohol y cafeina. En ocasiones extremas se
tiene que intervenir quirúrgicamente (prostatectomía).
Gripe: Se trata de una enfermedad "común" que dura entre 3 y 7 días, pero
las personas mayores pueden tener complicaciones que a menudo requieren
hospitalización por problemas respiratorios. Es por ello que las Autoridades
Sanitarias aconsejan a la tercera edad (mayores de 65 años), como grupo de
riesgo, vacunarse cada año contra la gripe. La vacuna de la gripe producirá
anticuerpos contra el virus.
Otra arma muy eficaz contra la gripe es la prevención, especialmente contra
el frío.
Malnutrición: A menudo, se pasan por alto los problemas de nutrición
de la tercera edad, lo que puede traer complicaciones muy serias tales como
deshidratación, anemia, déficit de vitaminas (B12, C, tiamina...), déficit de
folato, desequilibrio de potasio, anorexia, gastritis atrófica...
El deterioro cognitivo puede ser causado por tantos factores no nutricionales que es fácil pasar por alto causas nutricionales potenciales, como deshidratación, desequilibrio del potasio, anemia ferropénica y déficit de muchas de las vitaminas hidrosolubles.
En estos casos, si un especialista lo cree conveniente, se puede recurrir a suplementos de minerales y vitaminas, pero sobre todo; una dieta alta en proteínas y nutrientes es esencial para prevenir posibles problemas de nutrición que llegada la edad adulta podría conllevar problemas irreversibles.
El deterioro cognitivo puede ser causado por tantos factores no nutricionales que es fácil pasar por alto causas nutricionales potenciales, como deshidratación, desequilibrio del potasio, anemia ferropénica y déficit de muchas de las vitaminas hidrosolubles.
En estos casos, si un especialista lo cree conveniente, se puede recurrir a suplementos de minerales y vitaminas, pero sobre todo; una dieta alta en proteínas y nutrientes es esencial para prevenir posibles problemas de nutrición que llegada la edad adulta podría conllevar problemas irreversibles.
Mareos en los mayores: Buena parte de los mayores de 60 años,
acuden al médico por culpa de inexplicables mareos o vértigos. También son
habituales las pérdidas de equilibrio y otras sensaciones de aturdimiento.
Es importante que sea un médico quien determine la gravedad de nuestra situación. En todos los casos el especialista determinará con un reconocimiento físico los posibles motivos.
Es importante que sea un médico quien determine la gravedad de nuestra situación. En todos los casos el especialista determinará con un reconocimiento físico los posibles motivos.
Sordera: A menudo, los déficits auditivos se consideran "normales" en los
ancianos, y, si bien es propio de la edad el desgaste en nuestras capacidades,
siempre se debería poner solución, con las pruebas diagnósticas precisas y si
es necesario, con la ayuda de un audífono que amplificará la señal sonora
ayudándonos a recuperar parcialmente nuestra capacidad auditiva.
Presión arterial alta: La presión arterial es la fuerza con la que el
corazón bombea la sangre contra las paredes de las arterias. La hipertensión
arterial no suele tener síntomas, pero puede causar problemas serios como
insuficiencia cardiaca, un derrame cerebral, infarto e insuficiencia renal.
Conviene que nosotros mismos controlemos nuestra presión presión arterial
además de llevar hábitos de vida saludables.
Problemas Visuales: Con la edad adulta es muy frecuente que nuestra
vista vaya perdiendo facultades. Es por ello que se aconseja a las personas
mayores una revisión ocular una vez al año para detectar los problemas visuales
más frecuentes y su tratamiento específico. Los problemas de visión más
frecuentes en las personas mayores son la miopía, presbicia, cataratas,
degeneración macular del ojo, glaucoma, tensión ocular....
Claudicación intermitente: Es un trastorno que se produce como
consecuencia de la obstrucción progresiva de las arterias que nutren las
extremidades. Las paredes de las arterias sufren lesiones, llamadas
"placas de ateroma", que se van agrandando dificultando el correcto
riego sanguíneo y haciendo que los músculos produzcan ácido láctico.
Caracterizado por la aparición de dolor muscular intenso en las extremidades
inferiores, en la pantorrilla o el muslo, que aparece normalmente al caminar o
realizar un ejercicio físico y que mejora al detener la actividad. Se observa
con mayor frecuencia en el hombre que en la mujer; generalmente en pacientes
mayores de 60 años.
Demencia senil: La demencia es la perdida progresiva de las funciones
cognitivas, debido a daños o desórdenes cerebrales que no responden al
envejecimiento normal. Se manifiesta con problemas en las áreas de la memoria,
la atención, la orientación espacio-temporal o de identidad y la resolución de
problemas. Los primeros síntomas suelen ser cambios de personalidad, de
conducta, dificultades de comprensión, en las habilidades motoras e incluso
delirios. A veces se llegan a mostrar también rasgos psicóticos o depresivos.
Osteopororis: La osteoporosis es una enfermedad en la cual disminuye
la cantidad de minerales en el hueso, perdiendo fuerza la parte de hueso
trabecular y reduciéndose la zona cortical por un defecto en la absorción del
calcio,volviéndose quebradizos y susceptibles de fracturas. Es frecuente sobre
todo en mujeres tras la menopausia debido a carencias hormonales, de calcio y
vitaminas por malnutrición , por lo que un aporte extra de calcio y la práctica
de ejercicio antes de la menopausia favorecerán en su prevención. Para frenar
la osteoporosis conviene ponerse en manos de un profesional que determine qué
hábitos de nuestra vida debemos potenciar. Los ejercicios y la gimnasia para la
tercera edad son una manera de luchar contra la osteoporosis llevando una vida
sana.
Accidente Cerebro Vascular (Ictus): Es una enfermedad que afecta a los vasos sanguíneos que suministran
sangre al cerebro.
Ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es obstruido por un coágulo u otra partícula, lo que provoca que parte del cerebro no consiga el flujo de sangre que necesita, quedándose la zona sin riego, por lo que no pueden funcionar y mueren transcurridos unos minutos, quedando paralizada la zona del cuerpo "dirigida" por esa parte del cerebro.
Uno de los principales factores que multiplica el riesgo de padecer cáncer es la edad. Pasados los 55 años, cada década vivida dobla el riesgo de padecer un ictus.
Ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es obstruido por un coágulo u otra partícula, lo que provoca que parte del cerebro no consiga el flujo de sangre que necesita, quedándose la zona sin riego, por lo que no pueden funcionar y mueren transcurridos unos minutos, quedando paralizada la zona del cuerpo "dirigida" por esa parte del cerebro.
Uno de los principales factores que multiplica el riesgo de padecer cáncer es la edad. Pasados los 55 años, cada década vivida dobla el riesgo de padecer un ictus.