LA
INMOVILIDAD EN EL ANCIANO.
Osorno Chica
DA, Morelo Negrete LI. Inestabilidad,caídas e inmovilidad en el anciano.2006.
Disponible en:
http://facultadsalud.unicauca.edu.co/fcs/2006/marzo/Inestabilidad.pdf
He escogido
este articulo porque explica de forma muy completa el síndrome, además incluye
una referencia a la valoración, algo que nos puede servir de ayuda en nuestro
día a día como enfermeros.
Puede
definirse como la pérdida del movimiento anatómico como resultado de los
cambios en la función fisiológica secundario a degeneración y reducción en la
actividad por desacondicionamiento. El control postural y la marcha son actividades
complejas, precisan de la interacción de
varios sistemas para su correcta ejecución.
Se requiere de una perfecta coordinación entre la función perceptual
sensorial, motricidad, condición física, cognición y estado de salud previo;
asociado a condiciones externas como son la familia y el entorno. En el envejecimiento suceden ciertos cambios
fisiológicos que pueden dificultar una correcta movilización; la atrofia
muscular unida a fibrosis hacen que la
contractura muscular sea más lenta, hay una reducción en el número de fibras
musculares rápidas encargadas del trabajo isométrico. Se considera que la fuerza muscular disminuye
en un 15% entre los 30 y 70 años; además los ligamentos, tendones, superficies
articulares y tejido conectivo ven reducida su capacidad amortiguadora. Por
estas razones son frecuentes la debilidad muscular y el aumento de la
resistencia articular.Cambios en otros órganos y sistemas también influyen en
la movilidad, Alteración en la visión,
disminución en la sensibilidad propioceptiva y vibratoria, así como la
velocidad de conducción nerviosa, unida a una menor respuesta postural refleja.
La capacidad cardiopulmonar no sufre modificaciones; pero está limitada para la
actividad física máxima. Modificaciones
en el acto de la marcha con aumento en la base de sustentación, enlentecimiento,
mayor número de pasos, desplazamiento del centro de gravedad hacia arriba y
adelante dificultando el manejo del equilibrio. Además, la cabeza se balancea en sentido lateral con
disminución en la amplitud del movimiento articular. Todas estas alteraciones
conllevan que la marcha del anciano tenga un consumo energético mayor.
Principales patologías asociadas a
inmovilismo.
CARDIOVASCULARES:
Cardiopatía Isquémica,insuficiencia Cardíaca, arteriopatía periférica,ortostatismo.
NEUROLÓGICAS: Enfermedad cerebrovascular, enfermedad
de Parkinson, neuropatías periféricas, demencias.
REUMATOLÓGICAS:
Artritis-artrosis, osteoporosis, polimialgia reumática.
RESPIRATORIAS: Enf. Pulmonar Obstructiva,
enfermedad pulmonar restrictiva.
Valoración.
Se hace necesaria una historia clínica con
reconocimiento de las condiciones funcionales basales del paciente siendo de
gran ayuda el conocimiento de su capacidad para autocuidado e independencia
objetivada por la realización de
actividades básicas e instrumentales de la vida diaria, correlacionado con sus
patologías y respectivos tratamientos. Conocer el medio familiar y situación
mental-cognoscitiva del paciente también va a ser de gran utilidad. La
exploración ha de ser muy completa con especial interés en la evaluación de
sistemas cardiovascular, respiratorio, aparato locomotor y neurológico. Los
pilares básicos de la movilización son la fuerza muscular, la amplitud del movimiento
articular y el equilibrio, sin olvidar el estado sensorial (visión, audición) y
la sensibilidad (superficial, profunda y estereoagnósica).Debemos observar los
movimientos del cuello y miembros, capacidad de flexión y giro siendo muy
importante el reconocer si puede movilizarse y levantarse de la cama o el sillón. Existen múltiples escalas para definir la
movilidad y capacidad funcional.